sábado, 24 de agosto de 2019

En la tranquilidad de casa.

Nada más gratificante y pacificador  que sentarte en el sofá de la tranquila sala 
de tu pequeña casa. Veo y escucho, en YouTube, a Vicente García con su tema "te soñé"


La luz que proporciona mi lámpara de cactus es tenue y hace sombras a un costado de los cuadros de la pared.  De frente se ve el retrato de mis padres cargando a un bebé de 9 meses que sonríe de oreja a oreja y sin dientes. 

Respiro hondo y canto juntamente con Vicente " he perdido tanta cosa, tanta sensibilidad " y pues es cierto, a cierta edad como que ya vas diciendo esto ya me ha pasado, se maneja así. Lo agridulce de la madurez.

Los años pasan pero  lo que realmente pesa son los arrepentimientos,  así que esta noche llegue a una conclusión: resuelvo no arrepentirme por lo que hice y por lo que no, de lo que dije y de lo que no, de las veces que dije la verdad y de las veces que no.

Pongo mi ligera mochila en el hombro y la mando para la espalda,  a seguir! que lo rico que es vivir no se va a repetir. Mientras la luz de la noche atraviesa el vidrio de mi ventana me veo sentada en total paz y mi cachorra a mi lado me mira a ratos y luego sigue durmiendo.

No lo cambiaría por nada, no me cambiaría por nadie y si la reencarnación existe,  repetiría todo, todo lo haría exactamente igual así sepa lo que se me viene. Yo lo volvería a hacer todo una vez más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario