martes, 29 de septiembre de 2020

Sentimiento fraterno.

Te extraño,  extraño cuando eras pequeño y hacías todo lo que yo te decía.
Te hacía cantar canciones en ingles, para que en el colegio no se te haga difícil la pronunciación.
Te decía juguemos al Chef y cocinabamos, para que de grande no odies la cocina.
Siempre te hacía chistes, quería que de grande seas una persona alegre y de poca vergüenza.
Cuando no querías quedarte en el jardín de niños, era un martirio dejarte llorando, a veces te traía de vuelta y papá nos llamaba la atención a los dos, pero siempre estaba de tu lado, cada vez que hacías travesuras, cada vez que los padres querían reprenderte, yo te justificaba, siempre de tu lado, mi hermano menor, mi hermano pequeño.
Cuando me fui de casa de los padres, eras todo lo que extrañaba, por las noches, miraba por la ventana de aquel sexto piso y me preguntaba que estarías haciendo. Tenia que calmarme finalmente no eras mi hijo, solo era tu hermana mayor.
De ser la rebelde, empezaba a sentarme a pensar si mi actitud haría un mal reflejo en ti, me haz contenido mucho mi pequeño, aunque jamas lo sepas. :D
La adolescencia te aleja de mi, ya no me cuentas todo, a veces a penas me saludas y cuando te hablo a veces creo que hasta te aburro😂.
Pero yo siempre voy a estar de tu lado, siempre para ti, dentro de lo que pueda. Quiero ser alguna forma de modelo, si es que se puede,  para que te puedas guiar, si es que de algo te sirve, yo feliz.
Son tantas vivencias y años, la canción que te compuse "Si dices que te vas" no parece para ti no? Cuando te la cante me dijiste que sonaba muy cursi 🤣. Pero es que así me siento. Siento que te vas cada vez que me es difícil llegar a ti.

martes, 11 de agosto de 2020

¿Navegando o naufragando?

Todas las cosas que pienso que son eternas , en el fondo no lo son.
Han habido momentos que quise repetir y repetir a modo que se hagan eternos o duren más tiempo y yo los pueda gozar un poco mas. Pero nunca fue posible. 
Y si , es cierto, las mejores cosas duran poco. Y si, es cierto, las mejores sensaciones son tan cortas...

Mirando al cielo intento encontrar alguna cosa, las más insignificante y que esta sea eterna. Me pregunto ¿cuantos años tiene este cielo, este planeta, este hemisferio? Y si todo lo que dicen los científicos ¿es cierto?

Yo ya no creo en lo que veo, ni en lo que escucho, a veces siento que hasta se me va la fe, mas trato de contener las pocas energías positivas que me quedan, para de alguna manera yo pueda sobrevivir.

martes, 5 de mayo de 2020

El abuelo que no era mi abuelo


Nunca crecí con mis abuelos, tres de ellos ya habían fallecido y el que quedaba era una persona que nunca quiso ser parte de la vida de sus hijos y mucho menos de sus nietos. A mi me daba completamente igual, de todos modos los sentimientos se cultivan y no puedes querer a un desconocido.

Pero ¿Qué sucede cuando alguien toma la figura de abuelo en tu vida? Alguien que ves visitar tu casa desde que tienes uso de razón? Tengo recuerdos borrosos de cuando me hacia comer y cantaba, mi mamá a mi lado queriendo golpearme y el pasaba la cuchara con una voz muy amigable.

Era el amigo de mis padres y se hizo amigo de nosotros, de todos mis hermanos, de toda mi familia. Estaba en reuniones, cumpleaños y cualquier día festivo. Siempre tenía un consejo idóneo, siempre que hablaba nos gustaba escucharlo, el hablaba y le hacíamos preguntas, era el abuelo de la casa y su figura era de cariño y confianza. 

En una familia como la mía, impermeable a más no poder, tanto que la gente de nuestra cuadra apenas sabe nuestros nombres, nadie poseía tanta cercanía con nosotros como el.  Recuerdo que muchas veces que visitó la casa, me acerqué, porque lo veía como una figura neutral y le pedía consejos, siempre los tuvo y muchos de ellos los seguí y fueron  incontables vivencias en muchos años.

Aquel día empezaba a amanecer y alguien tocaba fuerte a puerta, se escuchaba varias voces, alguien tuvo una llamada, hay noticia reúnanse, acaba de fallecer. Salí de mi cama y estaban todos reunidos en el pasillo mirándose con un gesto de asombro y tristeza, algunos ojos llorosos, algunos caras sin gesto, lo primero que pensé "no lo creo, si cuando lo vi estaba bien". 

En plena pandemia, algunos solo agachamos la cabeza tristes y confundidos y así nos quedamos varios minutos sentados sin decir nada. Al rato recibí la llamada de mi padre y me preguntó si ya me había esterado, quería saber si estábamos bien, yo no soporté su voz y mis ojos explotaron, mis lagrimas no dejaban de caer. Pero respondí que si, que estábamos bien.  Pensé que seria mejor si estuviéramos juntos, mas el aislamiento social no lo permitía. Añadí encargándole que se cuiden, que no salgan, que si le falta algo que nos avisen.

Volví  a mi cuarto, volví a dormir y desperté a los minutos, pensé que había sido un mal sueño. Pero al momento supe que era verdad. Ese día me pasé recordando todos las vivencias y cuantas veces fue un apoyo moral para toda la familia.   Los momentos y risas compartidos pasaron por mi cabeza una por una, como fotos, mientras miraba a través de la ventana de mi estudio, sentada en el escritorio, aplastando algunas hojas del avance de mi tesis. El cielo se veía tan azul,  tan majestuoso y yo solo era un punto, un punto en toda la existencia del universo. 

Esa semana tuve un nudo en la garganta por varios días, no se pudo hacer un velorio, no se pudo hacer una ceremonia de entierro, nada se pudo hacer. Tenia mucho coraje pues la impotencia reina las cabezas de los deudos, cuando este tipo de cosas sucede. ¿Cómo explicarte y entender que no volverás a ver más a un ser tan querido? que su voz no va a volver a sonar más por los rincones de tu casa... 

Han pasado algunas semanas y ahora estoy sembrando esperanza en mi corazón,  siembro "normalidad",  siembro pequeñas sonrisas, veo la belleza de este mundo en cada detalle, no me quiero perder de nada.   La tesis como que me distrae un poco aunque por ratos la veo tan insignificante. Solo tengo la idea que ya estas en el cielo, que ya dejaste este frívolo y egoísta mundo. Sé que estas al lado de Dios del Dios que nunca dejaste de amar.  

Resuelvo que tengo muchas cosas que  aprender,  reafirmo que la vida es tan corta, que los momentos pueden ser eternos y que nada me voy a llevar. Ahora trato de olvidar algunas cosas que me fastidian y me neutralizo, estoy intentado volver a mi equilibrio. Agradezco a Dios por los momentos compartidos, por todo lo que me enseñaste. 
Gracias abuelo, que no eras mi abuelo.💔



martes, 18 de febrero de 2020

Mi hábitad.

Hoy fui a verte después de tanto tiempo, dentro de ti había cosas cuadradas y rectangulares, ya dentro percibí tu aroma, empecé a acercarme y observar minuciosamente en cada recoveco. Gran desilusión sentí cuando supe que te habían abandonado, estabas sucia, desordenada, empolvada, descuidada, nadie te había acicalado, nadie se había preocupado por ti.

Y me llené de cólera, de ira, de tristeza y nostalgia, porque yo te amé, yo te quise. Tanto te cuidé, eras la mitad de mi vida, que cuando el día que te perdí, me perdí a mi también, perdí la mitad de mis sueños porque la mitad de mi corazón estaba reposando en ti. Te conocí siendo una niña y crecí dentro de ti, crecí contigo, maduramos juntas, estaba acostumbrada a ti. En tus brazos tuve las más grandes victorias, los peores tropiezos y derrotas, el mejor aprendizaje, reí, me ilusioné y lloré en tus brazos.

Te puse muchos sueños, te dí perspectiva, te llené de vida y llenaste mi corazón. Muchos nos acompañaron y muchos nos dejaron solas, enfrentamos de todo y a todo pulmón. Sentíamos que podíamos conquistar el mundo, par de ilusas, ilusas pero llenas de razón. Y fueron tantas emociones y fue tanta desazón. Llego el día en que mi destino se separaría del tuyo, con tanta rabia y desilusión me fui, casi sin entenderlo te dejé. A los días ya había otro ocupando mi lugar, pero yo siempre sentí que tu seguías siendo mía. 

Cómo te extrañé y aún, a veces, cómo te extraño. He buscado nuevas cosas y he encontrado tanto, he creado otra "yo" pues mi cuerpo se había ido pero mi corazón no.  Ha pasado mucho y no soy la misma, yo nunca más fui la misma desde aquel año.